La vimos de noche, y creedme, buscar monumentos de noche en una ciudad que no conoces es complicado. Dimos una vuelta y vimos dos iglesias (por fuera) y el Rathaus(1). Paseamos por la calle de compras y sorprendentemente no estaba desierta. De echo aún había algún restaurante abierto.
La ciudad es bonita, y no está tan desierta por la noche como Dortmund.
Llegamos a Dortmund y el corazón de mi madre cobró vida de nuevo :)
Sorprendentemente, pese al frío y la nieve, ninguno nos pusimos enfermos. Y eso que Gianluca no tenía botas y se pasó el viaje en tenis...


No hay comentarios:
Publicar un comentario