En la plaza de una de ellas encontramos una curiosa exposición de los cuentos de toda la vida: Hänsel y Gretel, el gato con botas. La exposición consistía en reproducciones de escenas de estos cuentos. Supersimpáticas.
En este pueblo descubrimos la pasión de los italianos por el queso. Uno de los puestos que vendía queso les ofreció probarlos y allí se pasaron media hora probando quesos gratis. Después de todo eso les dió verguenza irse sin comprar nada, pero todos los quesos eran supercaros. Así que pidieron 100g de uno de ellos. El tendero les puso 200g y les preguntó: "¿Así está bien?". Nos comimos en el sandwich el queso más caro de la historia.
Pregunta TRIVIAL:
¿Cuantas iglesias tiene el centro de Lübeck?



No hay comentarios:
Publicar un comentario