lunes, 10 de diciembre de 2012

10-12-2012

Hoy hace oficialmente 3 meses que estoy en Alemania.

Echo la vista atrás y recuerdo el primer día que llegué a la Haupbahnhof (1) a las 12 de la noche con mis 2 maletas, bolsaca de equipaje de mano y portátil,  buscando el hostal en el que pasaría la primera noche.

Recuerdo las 3 horas que tardé en dormirme mirando por la ventana edificios que eran completamente nuevos para mi y que ahora me resultan de lo más familiar.

El café en el hotel por la mañana tratando de conseguir alguna red wifi con el móvil.

Me sentía fuera de lugar y pensaba: ¿Cómo podré hacerme un hueco en este país?

Ahora me levanto por las mañanas, desayuno Müsli(2) con leche en un vaso y voy a clase "mit dem Fahrrad"(3). Me compro un café para llevar en la Mensa con un Chocobrötchen (4) y saludo diciendo "Morgens"(5).

Pero hay cosas que nunca cambian... ¡¡sigo aclarando los platos cuando los friego!!


(1) Estación principal de Dortmund.
(2) Muesli
(3) en bici
(4) Panecillo de pepitas de chocolate
(5) Una manera muy vaga de decir "Buenos días"

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