martes, 11 de septiembre de 2012

El día de partida

Facturo las maletas y me despido de mi familia. Me he comido un bocata antes de subir al avión para llegar a Madrid comida. 

Embarco y ... media hora esperando a que un avión de vueling aterrice... Solo puedo pensar: "Tengo una hora de margen en barajas, tengo una hora de margen... hay tiempo.... relax"

Llegamos a territorio aéreo madrileño y... "Señores pasajeros, les habla en capitán. Debido a una sobrecarga de aviones en el aeropuerto de destino, nos vemos obligados a permanecer en vuelo durante 20 minutos." 

No puede ser, no puede ser... "Por favor, que esté retrasado en vuelo siguiente, por favor, que no pueda salir porque hay mucho tráfico aéreo... porfi, porfi" 

Aterrizamos pasados 20 minutos y salí corriendo como si no hubiese mañana atravesando la T4 de cabo a rabo... YO, que si algo hay en este mundo que odie, es correr. Llego a la puerta de embarque y la azafata estaba yéndose de allí. Me dice: "El avión ha despegado". Pero no puede ser, he corrido todo lo que he podido, ha sido porque el avión anterior ha llegado con retraso... No puede ser. Me cago en Iberia y en su **** madre. Si volase en Ryaner fijo que llegaba a tiempo porque no le quedarían otros huevos que aterrizar en Barajas.

Me dieron un bocadillo y un acuarius y un billete en el siguiente vuelo, que llegaba a Düsseldorf a las 11 de la  noche.

Había quedado a las 8 en la estación de Dortmund con mi tutora. Tengo que avisarla... 

Pero claro, con ese vuelo llego a Dortmund a las 12 y media o 1... no me puede recoger. Quedamos para la mañana siguiente y me da la opción de pasar la noche en un albergue al lado de la estación, y eso hago. Reservo.

Esperar, esperar y esperar y rezar para que las maletas lleguen a mi destino conmigo.

Llego a Düsseldorf. Espero por mis maletas que no dan aparecido por la cinta... pero finalmente las veo, envueltas en film verde medio descolgado. Que alivio.

Voy a la estación, para ello tengo que coger un tren extraño que va colgado desde el aeropuerto hasta la estación... es cerca. Cojo billete para el tren y espero. Es tarde, pero hace calor. ¿No se suponía que Alemania hacía frío? 

Por fin llego a la estación principal de Dortmund y pregunto por el hotel, está cerca como a unos 200 metros. Estaba agotada. Además tuve que ir de pie todo el trayecto porque no había sitio... Llego al albergue. El chico me ayuda a subir las maletas... se lo agradezco en el alma. 

Es una habitación compartida... con 3 chicos más que dormían en calzoncillos debido al calor. Yo tenía toda mi ropa en la maleta, que estaba envuelta en film. Casi las 2 de la mañana, todo el mundo durmiendo y yo desenvolviendo aquellas maletas... debí despertar a todo el albergue. Me dí una ducha y me metí en cama... estaba realmente cansada pero no era capaz de dormir. Cuando desperté, me sentí como si hubiese dormido 8 horas. Me volví a duchar y recogí las cosas. Me tomé un café y me conecté a la red de la cafetería del albergue. Y finalmente quedé con mi tutora. 

Llegamos a mi nueva casa y me encantó. Mi habitación es enorme, en las paredes hay pegatinas de bienvenida y todo parece perfecto... Además vivo con los compañeros de A Coruña, así que todo sobre ruedas. 

¡¡¡Por fin sé que tengo un techo digno!!!



2 comentarios:

  1. No sé porque pero nadie llegó a su destino Erasmus como lo tenía planeado en un principio.

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  2. Porque el Erasmus es impredecible... por no saber no sabes ni como va a empezar tu día!!

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