Hacía tiempo que quería hacer una entrada de curiosidades. Y el supermercado está la clave.
Voy a contaros cosas extrañas de estos lugares tan normales. Para empezar es dificil encontrar como en España, veinte tipos del mismo producto (por ejemplo, veinte tipos de manzanas distintas, o de patatas...) Aquí hay el producto normal, y el de cultivo biológico y se acabó. Para comprar patatas hay patatas de tamaño pequeño y de tamaño pequeño de cultivo biológico, es decir, que para hacer una tortilla tengo que pelar 30 patatas, porque las de tamaño mano, aquí no existen.
Lo mismo pasa con la leche, los huevos, el fiambre, el queso... hay el de marca blanca y el de una marca conocida. Y se acabó.
Otra de las cosas interesantes es que no suelen tener pescado fresco. Es muy raro por no decir, prácticamente imposible, encontrar pescado fresco en un super, todo es congelado y procesado. Quiero decir que no te puedes comer una rodaja de merluza (sí, pero no es habitual) tienes que comerte un filete de merluza que viene en un pack que incluye algo que se le parece a la verdura por encima.
La carne es prohibitiva. Suele ser cara toda la carne que no sea pollo y salchichas (esa debe ser la principal razón por la que hay tanto vegetariano).
Las botellas y algunos tarros se devuelven al super. Muchos productos tienen un impuesto llamado PFAN que pagas en el momento que compras el producto, y te devuelven cuando devuelves el envase. Debido a este impuesto, es muy fácil encontrarse a gente que se pasea en el tren o la estación buscando envases abandonados en la basura. O si ven que estás bebiendo algún refresco o cerveza, te piden que se lo des cuando termines, en lugar de tirarlo a la basura.
Las bolsas son un bien muy preciado. Los supermercados no sueltan una bolsa, todas las tienes que pagar. Hay muchísima gente que va con su cesta de la compra al super. Una cesta como la de caperucita roja pero un poco más moderna, con telas de colores y asa metálica. Y es que es un tema de reciclaje y reutilización muy importante. Hasta el punto de que vas al super con tus bolsas llenas de botellas vacías y sales de él con las mismas bolsas llenas de botellas llenas.
¿Y que pasa cuando se rompe una de esas bolsas? Los estudiantes pobres las utilizamos para llevar la ropa al cuarto de las lavadoras.
Voy a contaros cosas extrañas de estos lugares tan normales. Para empezar es dificil encontrar como en España, veinte tipos del mismo producto (por ejemplo, veinte tipos de manzanas distintas, o de patatas...) Aquí hay el producto normal, y el de cultivo biológico y se acabó. Para comprar patatas hay patatas de tamaño pequeño y de tamaño pequeño de cultivo biológico, es decir, que para hacer una tortilla tengo que pelar 30 patatas, porque las de tamaño mano, aquí no existen.
Lo mismo pasa con la leche, los huevos, el fiambre, el queso... hay el de marca blanca y el de una marca conocida. Y se acabó.
Otra de las cosas interesantes es que no suelen tener pescado fresco. Es muy raro por no decir, prácticamente imposible, encontrar pescado fresco en un super, todo es congelado y procesado. Quiero decir que no te puedes comer una rodaja de merluza (sí, pero no es habitual) tienes que comerte un filete de merluza que viene en un pack que incluye algo que se le parece a la verdura por encima.
La carne es prohibitiva. Suele ser cara toda la carne que no sea pollo y salchichas (esa debe ser la principal razón por la que hay tanto vegetariano).
Las botellas y algunos tarros se devuelven al super. Muchos productos tienen un impuesto llamado PFAN que pagas en el momento que compras el producto, y te devuelven cuando devuelves el envase. Debido a este impuesto, es muy fácil encontrarse a gente que se pasea en el tren o la estación buscando envases abandonados en la basura. O si ven que estás bebiendo algún refresco o cerveza, te piden que se lo des cuando termines, en lugar de tirarlo a la basura.
Las bolsas son un bien muy preciado. Los supermercados no sueltan una bolsa, todas las tienes que pagar. Hay muchísima gente que va con su cesta de la compra al super. Una cesta como la de caperucita roja pero un poco más moderna, con telas de colores y asa metálica. Y es que es un tema de reciclaje y reutilización muy importante. Hasta el punto de que vas al super con tus bolsas llenas de botellas vacías y sales de él con las mismas bolsas llenas de botellas llenas.
¿Y que pasa cuando se rompe una de esas bolsas? Los estudiantes pobres las utilizamos para llevar la ropa al cuarto de las lavadoras.
En Lille yo iba al super a comprar pescado y recuerdo lo de comprar bacalao o merluza (congelada claramente) y si lo sacabas de la caja eran idénticos, una especie de cuadraditos perfectos blancos, sin espinas ni escamas ni nada... Yo creo que en vez de pescado son barritas krissia.
ResponderEliminarPD: Destacar que Lille no se encuentra precisamente en pleno centro de Francia, tiene el mar bastante cerca, asi que... mi no entender