sábado, 24 de noviembre de 2012

Am 11.11.2012 um 11h 11m 11s

Ese es el momento en el que empieza el carnval de Colonia. ¿Os preguntais como es? 

Yo os respondo, es la razón de que los alemanes no se hayan vuelto todavía locos. Es el momento en el que beben, mean en todas las esquinas, gritan, se saltan las normas, tiran las cosas al suelo y rompen todas las reglas de la rutina diaria.

Para empezar, el tren de ida estaba tan lleno que hasta ocupamos la primera clase sentandonos 5 en asientos de 2... 

Cuando el tren llegó a Köln, en el vagón quedan cristales de cervezas rotos, confeti, botellas, bolsas, partes de disfraces, papeles...

La estación de Köln estaba ABARROTADA. La salida principal hacia la Dom era intransitable. Nos perdimos los unos a los otros en un par de ocasiones. Suerte que Marvin (uno de los chicos, muy alto) tenía una visión panorámica y localizó facilmente el gorro-panda.

Para que os hagais una idea, vayaron todas las entradas el centro y limitaron la entrada de gente... suerte que nos colamos entre unas verjas.

Pos supuesto, sin dinero ni tiempo para organizarlo nuestro disfraz consistía en pintarnos algo la cara con lápiz de ojos negro.

Muy divertido. 

Y entonces... ¿Qué pasa a las 11.11.11h? Pues el pregón de comadres de Verín pero en alemán. Y fiesta, curry-wurst y cerveza. 

Pero lo mejor de todo, ver a los alemanes, siempre tan rectos y tan responsables, olvidarse de las reglas por un día.




No hay comentarios:

Publicar un comentario